Sonrugir o la sonrisa del león

enero 12, 2012 § Deja un comentario

Cuando el león sonríe por lo bajo, ¿se sonruge?

Sonrugir es un bonito y sugerente verbo irregular que se conjuga como coger (luce una G traicionera que se metamorfosea en J cuando la vocal siguiente lo exige) y para el que me veo incapaz de pensar un ejemplo de uso. Al parecer, ni el corpus de Davis, ni Hemero, ni la RAE en su versión vintage o actual tienen registros de ese verbo. Uno se plantea entonces si no será una de esas palabras a las que les pasa como a Mecano, que en tu diccionario se colaron. Otra palabra con pinta de polizón es escavar, que por su definición parece más un patinazo de algún autor más que una palabra con personalidad propia. Es decir, es como si a algún ilustre se le escapa algo como «el fantasma hapareció» y la Academia opta por recoger el verbo haparecer como «aparición hecha por un fantasma».

Sonrugir tiene además una curiosidad morfológica poco frecuente: lleva el prefijo son-, que no es más que una versión del culto sub- (debajo). En español ya tenemos un derivado patrimonial de sub en so- (como en sofrito), pero cuando so– prefija a una palabra que comienza por R se convierte en son-, manteniendo la vibración fuerte sin necesidad de duplicar la R (como ocurre siempre que una N precede a una R, como en Enrique o enrevesado). Otras palabras con este son-oro y exclusivo prefijo son sonrojar, sonreír o sonrosar.

¿Cómo saber si un verbo es irregular?

diciembre 19, 2011 § Deja un comentario

Estamos habituados a la idea de que la única manera de aprender la endemoniada conjugación española es memorizando. Aparentemente, los verbos en español son tan impredecibles y caprichosos que no hay manera de saber cómo conjugar verbos como saber, reír o crecer si no es recurriendo a una tabla de conjugación, o al menos a una lista que agrupe todos los infinitivos que se conjuguen siguiendo un mismo modelo.

Afortunadamente, no es tan fiero el verbo como lo pintan. Sí existe un modelo lógico que rige la conjugación, y ese modelo es más regular de lo que pensamos. Dejando a un lado los recalcitrantes (también llamados los sucios, los malignos o los magníficos como ir, ser, tener… que son harina de otro costal, si bien no suman más de 12 verbos y además tienen su propia lógica), el resto de verbos irregulares lo son por alguna causa que es detectable en el propio infinitivo. Estas causas de irregularidad son tan simples como que la raíz del verbo termine en vocal o en alguna consonante conflictiva como G, C o QU, o que la raíz contenga un diptongo. Además, los tiempos y personas en los que estos verbos son irregulares también son predecibles, ya que las irregularidades ocurrirán en tiempos y personas en los que se den determinados rasgos, como que la desinencia empiece por una vocal determinada, lleve acento o sea átona. Con todo esto, es posible saber a partir del infinitivo si un verbo es irregular o no, y en caso de que lo sea, saber las irregularidades que aparecerán en la conjugación.

En el esquema «Cuándo un verbo es irregular» tenéis un resumen con los pasos a seguir para detectar si un verbo es irregular o regular partiendo tan solo del infinitivo. Podéis ampliar información sobre la conjugación verbal en el libro «El verbo en español», que se puede descargar gratuitamente.

¿Cómo se conjuga el verbo frungir?

julio 11, 2011 § Deja un comentario

Los que seguís a David Guapo seguro que conocéis el verbo frungir. Y seguro que a todos os consume la misma duda respecto a este verbo: ¿cómo se conjuga?

Aquí tenéis la conjugación del verbo frungir, para que frunjáis sin faltas de ortografía. Onoma nos informa de que frungir es un verbo irregular que se comporta como el verbo coger: en aquellos tiempos en los que la desinencia empieza por a/o/u, la g de la raíz se transforma en una j para mantener el sonido /x/. De coger, yo cojo; de frungir, yo frunjo.

Nos imaginamos que para los hispanoamericanos que nos lean, tendrá su gracia que el verbo frungir se conjugue igual que el verbo coger. Parece lógico 😉

La RAE hace el indio con los verbos

mayo 25, 2011 § 6 comentarios

Que la conjugación verbal en español es un tema escarpado lo saben bien todos los estudiantes y profes de español. Pero incluso los nativos somos conscientes de lo peliagudo de la cuestión: quien más quien menos, todos nos hemos visto alguna vez soltando perlitas del tipo Hazme hueco que no cabo o Andé durante horas. El que tiene boca se equivoca, y los verbos en español se las traen.

El búho que todo lo ve

Tanto es así, que hasta a la RAE se le escapan gazapos. Nos hemos encontrado con aindiar, un verbo curiosón que deriva de indio y que significa «hacerse indio». Hasta aquí, un verbo sin mucho relumbre, normal tirando a soso. Pero es darle al botón «Conjugar» y empieza la fiesta, porque la conjugación que propone la RAE es… impronunciable. ¿Cómo se dice? ¿De verdad es yo aindio, con la a como vocal tónica (¿no os suena un poco élfico?)? Lo suyo sería acentuar la i, yo aíndio, que sería la manera en que cualquier nativo lo conjugaría espontáneamente, siguiendo el patrón de aislar (yo aíslo, ¿alguien dice yo aislo?). La conjugación que propone la RAE resulta casi ajena al español.

De hecho, no es por capricho por lo que se conjuga así, estos verbos siguen una regla muy lógica: cuando un verbo deriva de un sustantivo que empieza por i tónica (isla, indio), y el verbo lleva un prefijo que forma diptongo con esa i, es necesario deshacer el diptongo acentuando. Si eliminásemos el acento, el verbo conjugado resultante (aindio, aislo) apenas recordaría a la palabra de la que derivan, y haría el signficado más opaco.

Como donde hay patrón no manda marinero y la RAE sigue siendo la autoridad lingüística, en este conjugador tenéis la opción de conjugar como la docta institución manda, o bien conjugar de la manera más natural, aunque extra académica.

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