¡Pon a prueba tu vocabulario!

abril 23, 2012 § 2 comentarios

¡El Dr. Cuaicap te reta!

Gana una camiseta exclusiva del Molino de Ideas. ¡Tenemos nuevo diseño! ¿Sabes cómo? Tienes dos opciones. Regalaremos una camiseta al usuario que el domingo a las 23:59 (al filo ya del lunes) tenga la mejor puntuación en el galimatías (y nos haya mandado su correspondiente nick); pero, además, sortearemos otra entre todos los que participéis.

Si tienes entre 0 y 99 años prepara tus neuronas y tu lengua. (Si no, espérate a nacer o pasa el testigo del reto a tu nieto). Desde el lunes 23 hasta el domingo 29 a las 23:59 estará abierto el desafío léxico contra el doctor Cuaicap.

RECUERDA, consigue una buena puntuación, guárdala en el galimatías y mándanos un correo con tu nick a blabla@molinodeideas.es  (El primer correo que recibamos de un nick, será su dueño). Publicaremos el resultado el lunes y nos pondremos en contacto con el ganador…

¡Demuestra tu agilidad mental, tu vocabulario, y haz que Cuaicap rabie! ¡Empieza aquí!

Anagramas

septiembre 27, 2011 § Deja un comentario

La tradición anagramática está cubierta por un halo de misterio. Los testimonios hablan de significados ocultos, de relaciones casi mágicas entre significados y portadores de ese significado (como la compulsión del nombre), de papiros egipcios o textos védicos que enseñan a invocar a dioses de manera subrepticia con anagramas para evitar su enfado… (Sí, a los que os suene a Harry Potter todo esto, que no os extrañe, incluso “El que no debe ser nombrado” creó su nombre a partir del anagrama de su antiguo nombre «Tom Marvolo Riddle» > I am Lord Voldemort). También han servido como arma sutil de escarnio contra enemigos literarios, políticos… o de entretenimiento, como el juego del scrubble.

Los anagramas siempre están por ahí: se esconden a lo largo y ancho de la Historia. Han atraído el interés de nombres como  Licofrón de Calcis (de la biblioteca de Alejandría),  Lucrecio,Virgilio, Ovidio, Séneca, Jakobson, Moratín, Joyce, Saussure, Machado, Cortázar, Umberto Eco, etc. Todos ellos (y muchos, muchos más) se dejaron fascinar por los misterios que encerraba este peculiar juego que dejaba al descubierto, o cubría, unos significados en otros.
Esta fuerza mágica de relación ha llegado incluso a obsesionar a algunos autores. Aunque quizá se hayan encontrado anagramas en obras al margen de la intención del autor, como argumentaría un obseso del anagrama, la cuestión es que ahí están, ya sea por voluntad del autor-o por propia voluntad del anagrama-. Para poner un ejemplo de un anagrama entre los cientos y cientos que podéis encontrar, aludiré a la ingeniosa respuesta que ideó un monje medieval a la pregunta que realizó Pilato: “quid est veritas?” y que hubiera podido ser la respuesta de un Jesucristo más facundo en ese momento: «est vir qui adest» (es el hombre que tienes delante).

En el humanismo quizá tuvo su acmé la fiebre anagramática, pero nunca ha parado, ni tiene visos de hacerlo. Ahora os ayudamos  a crear y desentrañar anagramas con el Anagramador de Molino de Ideas ( que ya está disponible pinchando aquí).

Enlaces muy interesantes sobre el anagrama:

-del profesor Manuel Fernández-Galiano

-del profesor Francisco García Jurado

-de Raúl Rodríguez Ferrándiz, (La polifonía del signo en Saussure. Los anagramas y el Curso de lingüística general).



SOBRE EL INSULTO II

agosto 17, 2011 § Deja un comentario

Hay numerosos mitos que explican el nacimiento del lenguaje, pero ninguno que yo conozca que hable sobre uno de los primos malos del lenguaje, el insulto. Se hace difícil pensar que el insulto no naciese a la par que el lenguaje. En  el momento en que se pudo poner nombre a un zoquete, seguramente se hizo (lo que es indiscutible es que los zoquetes preceden tanto a la creación del lenguaje como a la del insulto). Personalmente creo que el insulto no sólo responde al afán de ofender a alguien, sino también de liberar un pensamiento, tan obvio y molesto que necesita salir. En el insulto podemos ver el afán del ser humano por etiquetar, poner un nombre a todo lo que le rodea, sacar una cosa del caos de todo lo que puede ser, para llevarlo a un remanso -muchas veces falaz- de lo que decidimos que es para nuestro sosiego. Veamos qué decimos cuando insultamos o a qué hacían referencia nuestros insultos:

-Energúmeno del griego ἐνεργούμενος (poseído).

-Embustero es la persona que engaña (los embustes también eran baratijas, alhajas de poco valor).

-Chalado es del verbo chalar y viene del caló “enloquecer”, estar privado de juicio.

-Canalla originariamente significaba en italiano jauría, grupo de perros.

-Zopenco, de zopo: torcido o contrahecho (se dice de las extremidades del cuerpo).

-Zascandil (enredador), la etimología apunta a que puede venir de la onomatopeya zas y de candil, haciendo referencia a cuando los estafadores o maleantes apagaban las luces rápidamente para dar un golpe y robar algo.

-Zangolotino: viene del verbo zangolotear, moverse de manera aleatoria, sin criterio o propósito. (Zangl sería una onomatopeya del balanceo).

-Idiota, viene del griego y significa especial, singular, particular.

-Imbécil, viene del latín y significa débil, enfermizo.

-Mentecato, del latín mente captus (mente y cogido).

-Pécora, es oveja en latín. Mala pécora haría referencia a las ovejas que se apartan del rebaño, se ha usado para las mujeres de vida licenciosa.

-Cretino vendría del francés chrétien, “cristiano” y hace referencia a los cristianos de la región alpina de Saboya que padecieron una enferemedad que pasó a llamarse cretinismo, enfermedad de la tiroides.

-Mamarracho, viene del árabe bufón.

-Bribón sería el que se dedica a la briba, que es la holgazanaería o la picaresca.

-Pazguato, es una persona simple. Puede venir de apazguado (con el que se han hecho las paces).

-Pánfilo viene del griego, “amigo de todo”

Bueno, estos son insultos que ya existen; si quieres innovar, el Insultador es tu herramienta…

SOBRE EL INSULTO I

agosto 16, 2011 § Deja un comentario

El insulto es polifacético, puede ser sutil o tosco, su uso puede ofender o indicar cercanía y complicidad entre dos personas. Hay una larga tradición en “el arte del insulto” apoyada en grandes nombres, en abanderados del insulto que justifica su importancia cultural. Podríamos ser alarmistas y decir que el insulto original se está perdiendo a causa del monopolio de unos pocos insultos, pero en realidad, el insulto como proceso creativo y muchas veces catártico, siempre encontrará cauces por los que discurrir, y más aún en español que contamos con una estructura que se presta tan dócilmente a generar insultos. Esta estructura compositiva se basa en un verbo en tercera persona del singular más un sustantivo en plural del tipo: abrazafarolas, sacacuartos, matasanos, meapilas… y es justamente la que hemos usado para crear el Insultador de Molino de Ideas. Nuestro Insultador genera de manera automática insultos con este patrón, saliendo cosas tan curiosas y expresivas como: aburreviejas, indignalmas, pastoreacucarachas, llorachistes…

Visita el Insultador y pasa un rato divertido buscando el insulto que mejor se ajusta a tus amigos (luego se lo puedes enviar).

Imagen Molino de Ideas

Insultador (http://www.molinolabs.com/insultador.html)

¿Qué fue antes la sílaba o la tilde?

agosto 12, 2011 § 1 comentario

Esta pregunta parece tener fácil solución, en el lenguaje prima la oralidad, la escritura es un invento extraordinario para congelar, conservar y transportar la lengua oral en el tiempo y en el espacio -entre otras cosas-, aunque quizá en la sociedad actual se ha perdido en gran medida la primacía de la oralidad frente a la escritura.

En Molino Labs tenemos por un lado el Silabeador, en el cual se necesita la correcta acentuación de una palabra para poder silabear bien. Por otro lado tenemos el Acentuador, en el que se pide silabear la palabra para poderla acentuar bien.

Parece lógico pensar que si uniésemos ambas herramientas obtendríamos una que acentuara y silabeara cualquier palabra al mismo tiempo sin necesidad de que el usuario indicase nada. Pero no es así, porque si nos damos cuenta, para acentuar necesitamos saber cómo se silabea y para saber cómo se silabea necesitamos saber cómo se acentúa. Es el conocimiento del usuario lo que permite salir de ese bucle, o bien tiene que haberla visto y saber cómo se escribe, o haberla escuchado y por lo tanto saber dónde está la sílaba tónica (o inventarla y hacer las veces de creador de su forma final).

En cualquier caso, lo interesante de ambas herramientas es que trabajan aplicando las reglas del idioma, no a partir de una base de datos cerrada en la que se tiene una información finita. Estas herramientas ofrecen un conocimiento infinito (pues infinitas son las palabras que potencialmente se pueden crear); y flexible, ya que permiten introducir palabras inventadas y saber cómo se van a pronunciar, y escribir.

¡El Molino tiene seguidores!

julio 28, 2011 § Deja un comentario

Ayer, sobre las 9:30 de la mañana publicamos un post sobre el término Hippie-Jipi en este mismo blog.

Unas horas más tarde, en por la patilla punto com, curioso nombre, se percataban del mismo fenómeno.

Lo bueno es que también tienen un post sobre McDoñas, un restaurante de comida no tan rápida como ellos supongo.

En fin, saludos a nuestros seguidores.

¿Cómo se conjuga el verbo frungir?

julio 11, 2011 § Deja un comentario

Los que seguís a David Guapo seguro que conocéis el verbo frungir. Y seguro que a todos os consume la misma duda respecto a este verbo: ¿cómo se conjuga?

Aquí tenéis la conjugación del verbo frungir, para que frunjáis sin faltas de ortografía. Onoma nos informa de que frungir es un verbo irregular que se comporta como el verbo coger: en aquellos tiempos en los que la desinencia empieza por a/o/u, la g de la raíz se transforma en una j para mantener el sonido /x/. De coger, yo cojo; de frungir, yo frunjo.

Nos imaginamos que para los hispanoamericanos que nos lean, tendrá su gracia que el verbo frungir se conjugue igual que el verbo coger. Parece lógico 😉

Corpus: el pan en la lengua

junio 23, 2011 § Deja un comentario

Los que vivimos en Madrid disfrutamos hoy de una día de fiesta. ¿Qué fiesta católica festejamos hoy? El día del corpus.

Al Molino de Ideas nos alegra mucho que la sociedad occidental en general, y en concreto la madrileña, festejemos el día de una herramienta lingüística tan útil y que tanto ha modificado la investigación en lengua desde hace años.

Para los que no lo sepan, los corpus son programas que te permiten consultar y modificar grandes bases de texto. Eso nos sirve a los lingüistas para saber por ejemplo con qué palabras aparece el verbo tratar, qué locución es más frecuente o cuántas palabras hay que terminen en *ción. Por poner algunos ejemplos.

Los corpus más famosos que existen en español son los dos de la Real Academia CREA y CORDE y el corpus del estadounidense Mark Davies. Estos grandes corpus tienen entre 100 y 200 millones de palabras.

Para celebrar el día de hoy, el Molino presenta en primicia una captura de nuestro corpus, que lanzaremos en breve (quizás en unos días). Vamos adelantando que tiene bastantes más palabras que los de la RAE. Y lo lanzamos como lab, porque esto es sólo el principio 😉

El Silabeador

junio 21, 2011 § 1 comentario

A priori puede parecer algo muy básico una herramienta como el Silabeador, pero si reflexionamos un poco nos daremos cuenta de que para silabear intervienen muchos aspectos de la lengua. El Silabeador nos está dando más información que la mera separación en sílabas de una palabra… La manera que tiene nuestra lengua de que las cadenas de letras se asocien unas con otras responde a una serie de reglas propias, por lo que es algo muy característico e interesante. La fonotáctica es uno de los mayores rasgos distintivos de una lengua. Esta suerte de combinaciones posibles casi se conforma como la huella dactilar de las diferentes lenguas hasta tal punto que aunque una palabra inventada como retilar no exista en español, lo identificamos como un verbo posible, incluso podríamos aventurar parte de su significado y decir que significa “volver a tilar”.

¿Por qué para silabear es necesario que la palabra esté correctamente acentuada?

Si no fuese así , por ejemplo, al introducir “camión” sin tilde, (*camion) el Silabeador contestaría “ca-mion” y que su sílaba tónica es “ca”, en lugar de “mion”. No es que lo esté haciendo mal, simplemente está aplicando la regla que dice que una palabra acabada en n, si no lleva acento a la fuerza debe ser llana. Quién sabe, quizá mañana inventen un artilugio al que llamen camion, y de esa manera el Silabeador seguiría haciendo bien su trabajo. Tampoco podríamos saber cuándo hay un diptongo o cuándo un hiato, y palabras como psicología (psi-co-lo-gí-a), si se escribiesen sin tilde, modificarían la manera de constituir sus sílabas (psi-co-lo-gia) al no crearse un hiato.

¿Qué es eso de la sílaba fonética y la ortográfica?

Por una parte tenemos las reglas para formar sílabas (sílaba ortográfica) y por otra, la manera que tenemos de pronunciarlas, que a veces no es la misma. Ese problema produjo la polémica sobre la acentuación de palabras como guion o truhan. Si se consideran monosílabos por haber un diptongo, no se acentuarían (en español los monosílabos no llevan tilde excepto si es diacrítica), pero si se considera que son bisílabos entonces sí, al ser agudas acabadas en n.

Os animamos a seguir investigando con nuestro Silabeador y el resto de aplicaciones de Molino Labs…

Llegan los Molino Labs

junio 16, 2011 § 2 comentarios

El Molino tiene el orgullo y el inmenso placer de presentar de forma oficial una nueva herramienta que cambiará la forma de entender la lingüística: los Molino Labs.

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Hay muchas herramientas lingüísticas en Internet, claro. ¿Por qué necesitamos un silabeador más? Porque los Molino Labs nacen de una premisa tan sencilla como ignorada hasta el momento: la lengua cambia, crece y se alimenta.

En el Molino de Ideas pensamos que un buen modelo lingüístico tiene que dar cuenta no solo de lo que existe, sino de lo que puede llegar a existir. Préstamos, neologismos, derivaciones… son muchos los mecanismos que tiene el español para incorporar a su haber términos nuevos, desconocidos. Los Molino Labs pueden con todo. Inventa una palabra, pon a prueba los límites del español, ¡sé dueño del lenguaje!

Con este espíritu, el Molino pone a vuestra disposición dos nuevas herramientas: un silabeador y un acentuador.

El primero devuelve la división en sílabas de cualquier palabra introducida, sea nueva, inventada, desconocida… Simplemente introduce una palabra bien acentuada y el silabeador te dirá la forma más oportuna de dividir la palabra y te señalará la sílaba tónica. ¡Así de sencillo!

El acentuador te indicará cómo has de acentuar una palabra en función de su sílaba tónica. Es una herramienta perfecta para solventar cualquier duda que pueda surgir en un momento de apuro, ante una palabra desconocida o (de nuevo) de reciente creación. Los alumnos extranjeros no volverán a tener problemas en comprender el sistema de tildes del español. Solo es cuestión de separar la palabra en sílabas e indicar cuál es la sílaba tónica. Con el acentuador de los Molino Labs, ¡acentuar será un juego!

Y no os olvidéis de Onoma, nuestro conjugador. Con la misma base que los Molino Labs, Onoma permite conjugar cualquier verbo en español, cualquiera, sea inventado, nuevo, prestado o irregular. ¡Pruébalo, y siéntete parte de tu idioma!

Así que adelante. Estamos orgullosos y encantados de poner a vuestra disposición estas herramientas de análisis del español basadas en un método totalmente novedoso y revolucionario. En el Molino hemos cambiado por completo las normas y hemos dado una vuelta a la forma de entender la lengua. Es hora de que todos participemos, de que todos seamos constructores. ¿Te apuntas?

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