Sobre la palabra “rival”

marzo 27, 2012 § 2 comentarios

Conocer la historia de las palabras no sólo sirve para ganar quesitos en el Trivial. Las palabras también sirven para asomarse a la época en la que se crearon y nos dan una idea de cómo era una realidad que ya no existe. Por ejemplo, hoy histerismo significa nerviosismo descontrolado, pero el hecho de que derive del griego hyster, “útero”, nos recuerda que cuando se empezó a usar el término se creía que el histerismo era un estado propio de las mujeres causado por une afección de la matriz (doña RAE, con su nostalgia patológica, sigue empecinada, y sin propósito de enmienda, en que la histeria es un mal femenino).

Del mismo modo, la palabra moneda deriva del latín moneta, que era uno de los sobrenombres de la diosa Juno, ya que era en uno de sus templos donde se acuñaba el dinero romano. Al parecer, credo y parné han ido de la mano desde los albores de la Historia.

El origen de la aparentemente anodina rival también evoca un pasado lejano. Rival deriva de rivus, “arroyo”, y existen varias teorías sobre la relación entre la enemistad y el agua. Por un lado, rival nos remonta a la época en la que tu mayor enemigo era el vecino de acequia que te robaba el agua para los cultivos. También se piensa que pudo derivar de la idea de que no hay peor adversario que el del pueblo de al lado (en este caso, el que vive en la orilla opuesta), o quizá ser originó del odio hacia los que  vivían en la ribera, ya que eran los que controlaban el acceso al agua del resto de asentamientos.

En cualquier caso, la palabra rival, tan normalucha y desgarbada, tan de todos los días (cerca de 19500 apariciones en el corpus Hemero), es una mirilla por la que atisbar un tiempo en el agua era garante de supervivencia y las civilizaciones florecían en torno a los ríos.

¿Te gusta la Traviata?

marzo 22, 2012 § 1 comentario

¿Disparate?

– ¿Te gusta la Traviata?

– No. Me parece una

Sinestesia vocálica

marzo 13, 2012 § Deja un comentario

El otro día preguntábamos en Facebook de qué color creíais que eran las vocales. Aquí están las respuestas que nos disteis… ¿Qué opináis? ¡Votad, elegid, proponed! Este es un tema interesantísimo =D Nuestra combinación fue esta:

 

Y aquí van las que nos propusisteis:

 

 

 

 

Google sabe más español que la RAE

marzo 9, 2012 § 3 comentarios

Sabemos que hacer un diccionario es complicado.

Cualquiera que haya hecho una web sabe que ponerse del lado del usuario también lo es.

Lo bueno es que cuando fallamos en los dos aspectos, Google llega al rescate.

Pensaba en la palabra sparring. La quería escribir correctamente, es decir como manda la Santa Madre RAE. Como ya lleva tiempo incrustada en el español (y tenemos bluyín en la RAE) he empezado a probar opciones castellanizadas, como esparrin, espárring, sparrin, y nada. Cuando ya me daba por rendido, creyendo que no estaba en el diccionario, he pensado en Google, y le he preguntado. Y esta ha sido su respuesta, una propuesta de solución:

La respuesta de google a nuestros problemas

Aparte de la cuestión más filológica de pensar si tiene sentido que se castellanice el irreconocible bluyín (con 9 entradas en el corpus Hemero de prensa española, argentína y mexicana  y todas hablando de su inclusión en el citado diccionario) antes que el más frecuente sparring (321 entradas en el mismo corpus  y 2 en su forma spárring), parece que se hace absolutamente necesario algún sistema de ayuda en la búsqueda cuando no acertamos con la pregunta correcta.

Si alguien tiene curiosidad por conocer el número de búsquedas en el diccionario que corresponden a términos no existentes (dato aportado por el director de la Academia), la cifra es del orden de las 100.000.000 de consultas anuales (unas cantidades que ya quisiéramos algunos para nuestras webs). Es decir, la tercera parte de los que consultamos el diccionario lo hacemos mal, según la Academia.

Pero para ayudar, como siempre, nos queda Google. O los esfuerzos combinados de Goodrae y el Molino, el uno, Goodrae, pone el contenido, y el otro, el Molino, pone el sistema de lematización. Os animo a disfrutar de una experiencia lexicográfica inigualable, navegar por entre las palabras que desconocemos a golpe de ratón.

Ambos estamos dispuestos a hacer que todo esto sea posible en el diccionario académico, ahora sólo hace falta que la Academia, al menos, tenga interés en hacerlo. Por nuestra parte ofrecemos el lematizador sin coste. ¿Alguien da más?

El lematizador inventa sus palabras (II)

marzo 7, 2012 § 1 comentario

Segunda parte de las sugerencias que nos ofrece el lematizador.

cejilla: los pelos de la guitarra

rutina: el caminito de siempre

agrieta: el sabor que te resquebraja el paladar

paladín: elemento químico que se degusta con churros

glorieta: Dios en la rotonda

patetas: las mías

avecina: la pájara del piso de enfrente

bayeta: fruto rojo que absorbe el agua

bobina: la tonta que se enrolla

bonete: sombrero canjeable

botica: calzado medicamentoso

caballete: atril equino

cabestrillo: buey lesionado

calderilla: puchero numismático

califica: príncipe árabe en función adjetival

camina: colchón caminante

carpeta: pez archivador

celestina: color alcahuete

cometa: signo de puntuación estelar

comodín:  confortable joker

coronilla:  límite de la paciencia monárquica

cortina: mujer bajita que te cubre las ventanas

corchete: [tablón]

cretina:  miserable isla mediterránea

costilla: litoral torácico

Puedes leer la primera parte del post aquí.

El lematizador inventa sus palabras

marzo 6, 2012 § 26 comentarios

Nuestro lematizador está en una constante mejora. Su nivel de dominio sobre la flexión en español es tan profunda, que está empezando a decirnos cosas que a nosotros nos cuesta ver. Un listado de sus sugerencias:

lentilla: se dice de la mujer que va despacillo. Ejemplo: Que no se caiga, que luego va muy lentilla.

Tintín: vinín tinto. Ejemplo: Me trajo un cómic y un vasico con vino tintín.

tesina: cuando una mujer se queda tiesa, dicho con cariño. Ejemplo: Acabó el doctorado, le dio un ataque y la pobre se quedo tesina.

gorrina: sombrerino. Ejemplo: Eran polícias porque vi que llevaban gorrinas.

comunica: pequeña comuna hippie. Ejemplo: No se hablan desde que están en la comunica.

añico: año que pasa rápido. Ejemplo: Un siglo está hecho de 100 añicos.

colmillo: algo que te enfada mucho, un poco. Ejemplo: Que le haya mordido un poquito es el colmillo.

Papilla: lidercillo de la Iglesia católica. Ejemplo: Su papado duró un par de años, no se le considera Papa, sino Papilla.

orín: metal muy valioso, un poco. Ejemplo: Solo quiere recibir regalines de orín.

anillo: agujerillo del culo. Ejemplo: Se ve que antes tenía un anillo en el dedo.

moqueta: bebida cafeinada con chocolatete, típico de Cataluña. Ejemplo: Se le cayó su moqueta sobre la alfombra.

retrete: estilo antigüete. Ejemplo: Mi amiga vivió en Londres y volvió con un estilo muy retrete.

tomillo: partecina de un libro. Ejemplo: Pásame el tomillo de recetas.

maceta: tipo de martillo pequeño. Ejemplo: Estaba clavando un clavete y se le cayó la maceta en la cabeza.

chelín: moneda con forma de violín grande. Ejemplo: Pagué mi guitarra con chelines.

violeta: color de la madera de instrumentos parecido al violín. Ejemplo: Esta música suena como violeta.

tortilla: mujer que tiene un poco un solo ojo. Ejemplo: Se le cayó una patata en el ojo y la pobrilla se ha quedado tortilla.

opina: ofertita pública de adquisición. Ejemplo: La empresa le ha lanzado una opina hostil, pero muy poco hostil.

canica: pequeño pelo blanco. Ejemplo: Ha estado jugando y se ha dejado las canicas sobre la arenica.

juguete: líquidetes que sale de algo. Ejemplo: No juegues con la comida, ni si quiera con los juguetes.

búfalos: cuando se pide que se bufe a varias personas. Ejemplo: Quería que los bufase y le dijo al toro: ¡búfalos!

grumete: jóvenes partes de algo líquido, que no están líquidos. Ejemplo: La comida del barco está llena de grumetes.

sordina: mujer que está un poco sorda. Ejemplo: ella toca el piano y el la trompeta, pero ella es un poco sordina.

Cárdeno: un color para dominarlos a todos

marzo 1, 2012 § 5 comentarios

Cárdeno es una inusual palabra con un inusual significado. Es el nombre de un color pero, ¿de cuál?

Según la RAE, cárdeno significa morado, pero si es referido a un toro significa blanco y negro, y cuando hablamos de agua, significa “de color opalino”, que al parecer es un tono entre blanco y azul (cual bandera de huelva).

Y para más inri, tiene diminutivo, cardenillo, que significa… de color verde.

¿Nos ayudas a definir el mapa vocálico del español?

febrero 24, 2012 § 9 comentarios

¡El Molino te necesita! Estamos haciendo una serie de experimentos lingüísticos para construir un montón de herramientas fonéticas. ¿Quieres ayudarnos? ¡Ahora puedes!

Si tienes quince minutos, tienes la oportunidad de formar parte de nuestro primer experimento fonético. ¿Cómo? Muy sencillo. Solo necesitas unos auriculares y un poquito de paciencia. Si pinchas en este link accederás a nuestro test. Introduce tu mail y un nombre de usuario (no te preocupes, todos los resultados serán anónimos) y  haz click en “Start” para acceder. Cuando leas las instrucciones, pulsa “Continue” y empezarás a escuchar sonidos.

Se trata de que selecciones la vocal que más se parece al sonido que escuches. No te preocupes si escuchas cosas raras: no le pasa nada a tu oído. Es solo que vamos a forzar un poco los límites vocálicos del español para trazar fronteras. Si todo va bien, dentro de poco veréis los resultados de este experimento.

Si quieres repetir el sonido porque no lo has escuchado bien puedes hacerlo con el botón “play” de arriba a la derecha. ¡No dejes preguntas sin contestar, por favor! Fíate de tu primer instinto, no intentes que todo suene perfecto. Hay sonidos que, simplemente, no tienen una respuesta correcta o errónea, y esos son precisamente los límites que queremos establecer.

Así que adelante. Estaremos eternamente agradecidos por tu colaboración en este experimento, y pronto haremos más (¡y más divertidos!).

Acceder al test

ACTUALIZACIÓN: Sabemos que el placer de colaborar con la experimentación científica y el progreso es suficiente premio, pero en el Molino nos gusta premiar a nuestros amigos. Así pues, vamos a sortear un delantal del Molino entre todos los que nos enviéis la encuesta =D ¿Queréis ver cómo queda? ¡Miguel posa!

El delantal del Molino de Ideas... ¡Puede ser tuyo!

Recuerda: pon tu mail en la encuesta y te avisaremos si eres el elegido. ¡Es muy sencillo!

ACTUALIZACIÓN 2: La ganadora del delantal molinero ha sido… ¡Bianka! ¡Enhorabuena y gracias por participar! No obstante, la encuesta sigue abierta y todos podéis seguir mandando vuestros resultados. Organizaremos más concursos dentro de poco… ¡Seguid con el Molino!

Los diccionarios del futuro…

febrero 24, 2012 § 3 comentarios

La tendencia innata de los seres humanos a clasificar y a etiquetar todo lo que nos rodea para intentar poner orden en el pequeño caos en el que estamos sumergidos  hace que fijemos ciertas estructuras y demos a una determinada ordenación la categoría de la única o la mejor… Acostumbrarse en exceso al orden nos provoca cierto recelo cuando ese orden al que estamos habituados se modifica (no sin razón existe el concepto de neofobia, miedo a lo nuevo).

Molino de Ideas

Llevando esta idea a los diccionarios, nos encontramos que en general se entiende por orden normal el alfabético. Pero esto no significa que sea  el mejor para todos los casos de uso. Podemos imaginar diccionarios, y de hecho existen algunos, en los que las palabras pueden estar ordenadas por su categoría gramatical, por su nivel de dificultad, por su terminación, o por la fecha de aparición. A priori podemos creer que un diccionario así es menos útil, pero habría que puntualizar y decir que es menos útil en términos de frecuencia de uso por un usuario estándar. Pero desde luego no es menos útil de manera absoluta. En un diccionario “normal” no representa ningún reto ver todas las palabras que empiezan por la letra “m”. Pero si queremos descubrir todas las palabras que acaban por la misma letra, el asunto se complica, y de reto pasaría a considerarse como una tarea tediosa y casi cruel si nos la planteamos sin otra ayuda que la del diccionario tradicional.

La herramienta que queremos presentar hoy, el Rebuscador  (http://www.molinolabs.com/rebuscador.html), permite tener acceso a un número considerable de diferentes ordenaciones. Podemos descubrir qué palabras empiezan, contienen o terminan por una o varias letras. Esto supone una gran ayuda por ejemplo como herramienta para la creación de recursos didácticos para trabajar con la ortografía, puesto que nos permite obtener ejemplos, entre otras muchas cosas, de verbos de la segunda conjugación que tienen “h” intercalada, o palabras que contienen “b” y “v”, o que contienen “g” y “j”, o palabras con diéresis. También nos puede servir para trabajar la morfología, los prefijos, sufijos y sus posibilidades combinatorias con los lexemas.

Poco a poco la ordenación estrictamente alfabética va desapareciendo para combinarse con otros modos que permitan más posibilidades de búsqueda( como Goodrae). Esperamos que esta herramienta sea un granito más en la transformación de nuestros diccionarios, y que en el futuro, más que buscar una palabra, podamos navegar fácilmente por ellas.

Distribución según las terminaciones de los sustantivos comunes al género

febrero 23, 2012 § Deja un comentario

Como vimos los sustantivos comunes respecto al género representan aproximadamente el 5,4 del total de los sustantivos.

De este subgrupo vemos que las 5 terminaciones más abundantes de este tipo de sustantivos son:

  • La letra ‘a’ con palabras como ácrata, activista, acróbata, alarmista, guionista, psicópata,etc.
  • La letra ‘e ‘, con palabras como: acompañante, cómplice, adolescente, docente, etc.
  • La letra ‘i’, donde encontramos adjetivos que se han sustantivado o adopciones de otros idiomas: marroquí, yonqui, yanqui, sefardí, etc.
  • La letra ‘ l’ con palabras como: general, fiscal, imbécil, rival, etc. Y por último la letra  ‘r’, con palabras como: auxiliar, mártir, crupier.

El resto de terminaciones  posibles de sustantivos comunes en cuanto al género son tan sólo el 5,3% del total.

Respecto a los sustantivos masculinos y femeninos vemos que hay una mayor distribución de posibles letras finales. Esto fundamentalmente se debe a los préstamos de otros idiomas. Aunque los adaptemos a nuestra morfología y nuestras posibilidades fonéticas, muchas veces quedan terminaciones poco propias de nuestro idioma que no admiten bien los morfemas de género. Esto hace que haya una única forma compartida para el masculino y el  femenino.

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